martes, 4 de octubre de 2016

Monseñor Aguer pide públicamente al Presidente Mauricio Macri que derogue la Ley de Identidad de Género


Hoy, en la edición impresa del diario El Día de La Plata, el Arzobispo de la ciudad, monseñor Héctor Aguer, en la nota “Es justo todo lo legal? La injusticia de un Decreto”, pidió públicamente al presidente Mauricio Macri la derogación del “decreto número 903/2015 que reglamenta el artículo 11 de la ley 26743 de Identidad de Género, se refiere a operaciones parciales y/o totales a las que se añaden los tratamientos hormonales subsiguientes para adecuar la anatomía de las personas, el sexo natural de hombres y mujeres, a lo que `sienten´que son”, reconoce que “Esta distinción implica que puede haber leyes injustas, que constituyen en sí mismas un abuso, aunque hayan sido votadas por las mayorías requeridas” también que “El Decreto 903/2015 coincide con los ejemplos clásicos de leyes injustas y discriminatorias; es deber del presidente de la Nación derogarla” reclama y asegura que “desde hace varios años los legisladores legislan frecuentemente en contra del orden natural, de la razón humana y de la ley divina; lo hacen muchas veces con una ligereza sorprendente, sin respetar incluso las normas y las prácticas más elementales de un régimen republicano”. Y advierte “A usted, amigo lector, le meterán la mano en el bolsillo para pagar las mencionadas operaciones, tan necesarias, al parecer, para asegurar la identidad de género de una ínfima minoría de la población”.César Cigliutti, Presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) dijo que “el arzobispo Aguer reaparece hoy recargado de violencia y homofobia hacia nuestra comunidad LGBTI, especialmente hacia las personas transexuales. El pedido de derogar el decreto del Ministerio de Salud de la Nación N° 903/2015 que reglamenta el artículo 11 de la ley 26743 de Identidad de Género es profanar no sólo contra las leyes nacionales sino en contra del mismo sistema democrático. Los argumentos del “orden natural” los refuerza ahora con el “gasto” económico aunque él mismo reconoce que es para una “ínfima minoría de la población” por lo que, siguiendo su razonamiento no es algo que altere la economía de las políticas públicas en la salud de una nación.
Si a Aguer le preocupa el “gasto” de los ciudadanos y ciudadanas del país que la iglesia católica argentina renuncie a los subsidios millonarios del Estado y si le preocupa el “orden natural” que escriba de los 3.420 sacerdotes acusados de abusar sexualmente a menores, según casos documentados por las Naciones Unidas.
Aguer es un arzobispo, no fue elegido como diputado, no fue elegido como senador, y tampoco fue elegido presidente y no vivimos ni en una iglesia ni en un templo, vivimos en un país y en una democracia donde los derechos de nuestra comunidad LGBTI han sido vanguardia y siguen produciendo cambios en toda Latinoamérica y lo seguiremos haciendo”.
Pedro Paradiso Sottile, Secretario de la CHA dijo que “En la CHA promovemos Estados laicos, impulsamos políticas públicas concretas, proponemos legislaciones inclusivas, luchamos por la libertad y la democracia sin ningún tipo de discriminación, contra todo fundamentalísimo religioso y político, exhibido hoy por Monseñor Aguer que nos condena o  insulta por nuestras orientaciones sexuales e identidades de género y sus expresiones y atenta contra las leyes de la democracia y la igualdad. No hay religiones ni fundamentalismos que puedan sostener la vergüenza de la desigualdad y la discriminación de las personas en toda su maravillosa diversidad. Sentimos orgullo por nuestras sexualidades e identidades, nuestros amores y familias, nuestros planes de vida y autonomía, nuestra libertad y voluntad de vivir como sentimos y queremos, con dignidad. Ello incluye el orgullo por la Ley de Identidad de Género 26.743, una ley de la Nación Argentina, ejemplo a nivel mundial”.

Fuente:CHA

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